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sábado, 27 de junio de 2015

¿CÓMO FORTALECER LOS SENTIMIENTOS AMOROSOS HACIA MI HIJO? 2DA PARTE

“Una persona al descubrir que es amada por ser como es, no por lo que pretende ser, sentirá que merece respeto y amor” Carl Rogers 

Anteriormente hablamos a cerca del apego; de los sentimientos y emociones que nos genera el relacionarnos con otras personas, haciendo énfasis en la importancia de esta relación, la cual nos ayudará en el transcurso de nuestro desarrollo tanto físico como psicológico. 

     Para esta entrada identificaremos los factores que influyen en la falta de afecto, no sin antes recordar que el vínculo es un puente relacional que nos une a alguien más en el que nos permite conocerlo y conocernos a nosotros mismos, pues bien para que exista una vinculación es importante que haya apego y este no es más que la disposición que tiene un niño para buscar la proximidad y el contacto hacia alguien más que se genera sobre todo bajo ciertas circunstancias que puedan ser desagradables para el niño.


     Ahora bien si nos enfocamos en la historia que se genera en la interacción entre el cuidador y el niño (llámese cuidador a la persona que está y tiene contacto directo con el menor), vemos que forma la base para la interpretación y la expresión de las emociones y de las conductas que el niño expresa para con los demás, es decir, dependiendo de la relación y el fortalecimiento de los lazos es como el niño se desenvolverá con las demás personas que ocupen su entorno. 

Si las relaciones con los demás no son satisfactorias entonces tendremos a niños inseguros pero nos preguntaremos ¿cuáles son los factores que influyen en las carencias efectivas?

     A continuación enlisto posibles factores que se ven implicados en la falta de afecto de los padres hacia sus pequeños, no esta demás recordar que estos son solo puntos para ejemplificar que pueden o no ser aplicables. 
  • Factores maternales: por ejemplo las madres con síntomas depresivos tienen más dificultades de expresar la demanda de afecto del niño, lo cual llega interferir en una formación de afecto seguro y  por tanto desarrollar autoestima baja. Madres con desordenes mentales las cuales tiene distorsionada la percepción de la realidad demandan una incapacidad de presentar a sus hijos la realidad. Madres dañadas por el abuso excesivo de drogas o alcohol presentan dificultades para proporcionar cuidado a sus hijos. 
  • Factores del niño: los niños desarrollan niveles de vulnerabilidad dependiendo de las experiencias tempranas de separaciones y las relaciones en el medio en el que se ven envueltos. Niños con problemas genéticos como síndrome de Down, malformaciones en el sistema nervioso, desnutrición, por mencionar solo ejemplo, suelen ser más vulnerables a las muestras de afecto.os niños con sordera o ceguera presentan un notable retraso en el proceso del desarrollo. Tales niños suelen tener muchas dificultades en cada fase del desarrollo temprano, así como también influyen mucho las separaciones, ya que suelen volverse niños dependientes. 

  • El nivel de desarrollo del niño, es decir, un niño de 10 meses no es capaz afrontar el dolor o la desesperación de la separación ya es esta es sustituida inmediatamente, ya que a esta edad son dependientes; en cambio un niño de 4 años tiene más recursos de expresar sus dolencias ya que pueden decir con palabras su sufrimiento, además es capaz de entender con mayor facilidad las separaciones. 



     Tengamos en cuenta que las relaciones de apego tempranas que son distorsionadas o descuidadas y las carencias afectivas tendrán repercusiones posteriores en los niños, tales como la aparición de conductas desadaptativas: agresividad, aislamiento, baja tolerancia a la frustración, suelen portarse evitativos, hacer berrinches, con demasiada ansiedad, retraimiento o incluso un control inapropiado de la sexualidad por citar algunos ejemplos; además si estos cambios conductuales no se atienden pueden llegar a desarrollar problemas más serios en nuestros hijos. Si observamos el más mínimo indicio de cambio en la conducta o comportamiento del niño es importante buscar ayuda profesional la cual es la única que puede orientarnos y ayudarnos.

     De acuerdo a lo que hemos venido hablando nos podemos preguntar, ¿qué pasa con los que ya somos adultos? Sabiendo lo que sabemos nos corresponde reflexionar y pensar un poco. Es notorio que los vínculos afectivos forman parte de nuestra vida diaria y sin ellos, tendríamos una vida algo dificultosa, ya que los necesitamos para fortalecernos como seres humanos, además las muestra de afecto hacen sentirnos reconfortantes, sin que ello signifique depender emocionalmente de otras personas. La cuestión acá es ser consientes de cómo nos vinculamos con los demás. 

Gracias por haber leído este artículo, así como por haber visitado nuestro blog "Ayuda psicológica en línea", te invito también a leer otros artículos de interés que se publican semana a semana en este blog. 

Nathalie Nuñez 
E-mail: natha_psic@hotmail.com
Twitter: @nathalie_nu 


Referencias 

BOWLBY, J (1988): Una Base Segura: Aplicaciones Clínicas de una Teoría del Apego. Barcelona: Paidós Ediciones.
BOWLBY, J (1983): Attachment and Loss, volumen III, La Pérdida Afectiva. Primera edición. Buenos Aires: Editorial Paidós S.A.I.C.F.

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