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jueves, 13 de agosto de 2015

¿Neurótico yo?...eso es un problema de las personas enojonas, violentas…yo no! SEGUNDA PARTE



En esta segunda entrega de Neurosis queremos complementar lo que leíste en la anterior, si consideras que tienes conductas neuróticas y el artículo anterior te ha interesado; en éste te mostraremos algunas cosas útiles para trabajar con las conductas neuróticas. Partimos de la premisa que todos los humanos tenemos conductas neuróticas, en mayor o menor medida.


La Neurosis es un problema de salud pública que no ha sido atendido de manera masiva, cada vez son más las personas que viven con neurosis y han sido, desde hace décadas, los grupos de Autoayuda los que han trabajado en este ámbito no así las instituciones públicas.

El primer paso recomendado es aceptar la Neurosis como una enfermedad y además aceptar que uno la tiene. Ese paso es indispensable junto con el de Derrotarse y pedir al Ser superior en el que cada quien cree que le devuelva la salud. Esto es parte de la metodología de los grupos de Neuróticos Anónimos y en general en los grupos que trabajan con la metodología de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos.

Si estas más de lado de no etiquetarte, diciendo “Soy Neurótico”, te sugerimos que Aceptes que tienes conductas neuróticas.

Como las Neurosis tienen un origen remoto en el tiempo (aquello que te dañó en la infancia  y además un origen actual (todos los eventos estresores que en la época actual realimentan la neurosis), es muy importante el trabajo en ésas dos líneas. Te damos los siguientes puntos para que los reflexiones y veas su utilidad en tu vida.

  1. Tener un espacio seguro donde tratar tus conflictos emocionales (terapia grupal, individual, consejería, coaching, grupo de auto apoyo, etc.) asistiendo y participando activamente.
  2. Llevar una autobiografía, escribiéndola desde los primeros años de vida e incluso desde el noviazgo de tus padres y el embarazo. Aquí resulta muy interesante dividir en dos columnas cada año de vida, poniendo en una los hechos relevantes y del otro la interpretación que diste a esos hechos.
  3. Todas tus reflexiones acerca de tus escritos autobiográficos háblalos en tu grupo o terapia.
  4. Ve buscando el hilo conductor entre lo que te pasó en la infancia y la forma de actuar que tienes hoy.
  5. Detecta, analiza y escribe las creencias que se fueron formando en tu vida a raíz de tus vivencias, por ejemplo si de pequeño veías que el dinero era fácil de obtener por tu padre y madre, allí te formaste una creencia acerca de la obtención del dinero, trata de redactarla. Si en tu familia se veía mal que alguien se enfermara, allí seguro se formó otra creencia acerca de la salud y la enfermedad.
  6. Las tres siguientes variables te pueden servir de guía en la revisión de tu vida año por año: Salud, Dinero y Amor. Analiza cómo estaba la Salud, el Dinero y el Amor en ti y en tú familia.
  7. Realiza de manera diaria, breves sesiones de respiración consciente, es decir durante diez minutos dos veces al día siéntante a contemplar como el aire entra y sale de tu cuerpo, sólo eso, si necesitas pensar en algo, piensa en el número 1 de color verde. Solo eso, aquieta el cuerpo y la mente así.
  8. Si puedes hacer ejercicio más intenso como correr, nadar o largas caminatas házlo, te será de gran beneficio incorporarlo a tu rutina diaria y de por vida. Si sabes meditación, yoga, Tai Chi, o cualquier herramienta que aumente tu conciencia corporal también son muy útiles.
  9. Cuando experimentes un evento que te haga perder el equilibrio, piensa que todo pasa en la vida y esto también pasará.
  10. Imagina que de tu nuca sale tu otro yo, otra cabeza imaginaria que desde arriba observa lo que haces desde que te levantas hasta que te duermes y esa cabeza te informa lo que ve de ti, pero SIN juicios de valor, solo observaciones. Es decir no puede decirte que haces bien o que haces mal ante alguna actividad, sólo te informa.
  11. Estando dominado por la ira, la tristeza o algún sentimiento muy intenso, aléjate, serénate, respira conscientemente y obsérvate.
  12. Si tienes algún ser superior o espiritual con quien hables, pídele que te devuelva el equilibrio.

Espero te haya sido útil la lectura de este artículo, si te ha servido compártelo.

Verónica Villeda
Pedagoga y psicoterapeuta
v_villeda@hotmail.com
@veronicavilleda

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